La sopas de ajos o sopa castellana, era una preparación humilde de subsistencia, a base de pan duro, ajos, pimentón y agua, nosotros la actualizamos preparando un magnífico caldo de pollo y jamón,  un sofrito con tomate, jamón y pimientos choriceros y la acabamos con huevos.

Para 12 comensales

Sopa de ajo

  • 1 kg de gallina
  • 0,5 kg jamón para lardones y 0,5 kg jamón en codillo para el caldo
  • 0,5 de morcillo de ternera
  • 1 docena de huevos M
  • 1 cebolla, 1 puerro, 1 zanahoria y una rama de apio
  • Laurel, Romero y tomillo (bouquet garni)
  • 1 barras de pan (en rebanadas)
  • Pimentón de la Vera
  • 12 dientes de ajo (2-3 cabezas de ajos)
  • 1 Pimiento choricero Zubia
  • 0,5 kg de tomate frito Gutarra (0,66 kg)

 Elaboración:

Hay que preparar 3 litros de caldo:
4-5 l de agua, la gallina, el codillo de jamón, el morcillo y la verdura (1 cebolla, 1 puerro, 1 zanahoria y una rama de apio) y las hierbas. Dejar cocer mínimo 1,5 horas

En una perola, rehogar en un poco de aceite el jamón cortado en lardones, añadir el pimiento choricero (70 g), el tomate frito y el pimentón dulce (dos cucharadas), agregar el caldo, dar punto de sal, añadir las rebanadas de pan tostadas en el gratinador, dejar unos minutos en hervor, añadir las claras batidas, agitar y retirar del fuego.

Servir la sopa en un bol o plato con una yema en el fondo.

PD. Si quieres compras u esqueleto de pollo y media docena de alas, las metes al horno a 180º hasta que estén torradas y las añades al perolo del caldo.